15 de junio de 1916: nace Horacio Salgán

Biblioteca Nacional

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Es considerado uno de los mayores pianistas de la historia del tango. En palabras del escritor Horacio Salas, después de un arreglo de Salgán y de su interpretación, un tango ya no es el mismo: comienza una nueva biografía, un nuevo desarrollo. Asimismo, Atilio Stampone aseguraba que muchos tangos notables quizá no lo habrían sido tanto si Horacio Salgán no hubiera realizado los arreglos que les dieron trascendencia, misterio, grandeza y perdurabilidad. Inició su labor como músico profesional a los 14 años de edad, trabajando como pianista en el cine Universal de Villa Devoto (cine mudo por entonces). También merece destacarse su actuación como organista, que dio comienzo en la Iglesia San Antonio de Villa Devoto, continuando más tarde en el Gran Cine Florida y en radio El Mundo, adonde fue organista estable. Estudió con Pedro Rubione y se perfeccionó en piano con Vicente Scaramuzza, Raúl Spivak y Amalia Weygand. Tocó primero en cines y después formó parte de las agrupaciones de Elvino Vardaro, Juan Caló y Roberto Firpo. Como pianista de música popular actuó como solista o acompañante en numerosas emisoras radiales, como así también en pequeños conjuntos u orquestas. En 1944 formó su primera orquesta típica —la cual integró hasta 1947— junto a Ismael Spitalnik como primer bandoneón y, entre otros vocalistas, a Edmundo Rivero. Su voz honda y profunda le trajo algunos problemas, ya que el sello Víctor rechazó la orquesta por “rara” y al cantor por “insoportable”, según contó el propio Rivero en sus memorias. La orquesta se disolvió en 1947 y tres años después formó una nueva agrupación con la que logró grabar por primera vez. Más adelante, en 1957, se juntó con el guitarrista Ubaldo De Lío y su fusión con el piano produjo una marca imborrable en el tango. Como compositor, sus temas poseen una línea melódica de gran belleza, tienen una honda raíz tanguera y al mismo tiempo son contemporáneos. Entre sus creaciones figuran obras de tango, jazz, folklore, música brasileña y una obra sinfónica con coro y solistas. Como muestra de su legado, la Biblioteca Nacional posee en su acervo títulos como Grillito, La llamó silbando, Tango del eco, Siga el corso, Amor serrano, Choro en fa sostenido, María Laura, El pirulero, Mis calles porteñas, El rey de los plomos, Zamba de los luneros, Del uno al cinco, La hermosa capitana,

Aquellos tangos camperos, Homenaje a Pedro Laurenz, A fuego lento y Don Agustín Bardi (1947), una de sus composiciones más representativas y ejemplo de una de las posibles configuraciones de la modernidad musical del tango en la “Época de Oro” del género (década de 1940).

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