No te quejes, bandoneón, que esta noche toco yo
Tesy Mano. El Sol de Mendoza Esta frase es parte de un tango del poeta Enrique Cadícamo y que tiene música de Aníbal Troilo. Se llama “Pa’ que bailen los muchachos” y hace clara referencia al bandoneón mayor de Buenos Aires, Pichuco. Esta cuestión de darle vida a los instrumentos, de hablarles como si tuvieran sentimientos y emociones no es privativa del tango. Una canción de George Harrison, While My Guitar Gfully Weeps, “Mientras mi guitarra llora dulcemente”, también usa ese recurso. La guitarra lagrimea, el bandoneón se queja y quienes escuchamos nos conmovemos por esos sentimientos que transmite la música. La cuestión es que hoy, 11 de julio, se celebra el día del bandoneón, en homenaje a Aníbal Carmelo Troilo que nació ese día en 1914. Algunas anécdotas -dentro de las muchas que circulan acerca de su vida- servirán para recordarlo: José Colángelo era pianista, había empezado a tocar desde muy joven. En 1968, con 28 años, llegó el momento de su debut en la orquesta de...